28 de febrero de 2008

Luz en la oscuridad



A veces, en nuestro caminar por la oscuridad,
la providencia nos regala una deslumbrante luz;
pero es tan grande nuestra necedad,
que obviamos esos destellos fulgurantes;
bajamos la cabeza y nos mantenemos en tinieblas,
sin ver nuestro andar, sólo caminar;
y al pretender reiluminar nuestras pupilas,
ya el recodo apago cualquier hermoso albor.

Manolo Navarro
fotógrafo

27 de febrero de 2008

¡Va por tí Montoya!



Lo encontré escrito en una cafetería y lo sentí hermoso;
no sé quién ni a quién, ni creo que nunca lo sepa;
pero es tan profundo lo que te han escrito,
que no he podido evitar transcribirlo,
entre "mis nostalgias y tristezas".

"En éste mi sueño, lo he hecho realidad;
he querido que el mundo sepa de ti;
de lo que fuiste y de lo que siempre serás para nosotros;
de los que te quisimos, y de los que siempre te querremos;
dicen que los mitos perduran en el tiempo;
y dicen que los mejores artistas nunca mueren.

Por todo esto y mucho más; ¡va por ti Montoya!"


La lluvia en la arena, el mar revuelto y el hermoso cielo encapotado,
de ésta mi humilde, pero poética, fotografía,
¡va por ti Montoya!

Manolo Navarro
fotógrafo

26 de febrero de 2008

La Tela de araña



Era una de esas tardes melancólicas y frías de un domingo de enero; de esas en que la tristeza te oprime el pecho y no sabes muy bien a que se debe, y en las que un profundo suspiro te alivia, espontánea y brevemente, el alma.

Abrigado a medias bajo el frío atardecer y sentado en el frío poyete de la puerta de casa, descubrí una pequeña hormiga que paseaba tranquilamente por una hoja de mi joven mandarino, quizás buscaba alimentos o quizás volvía a casa... paseaba plácidamente lejos de imaginar su triste destino. Una tela de araña se cruzó en su camino, o mejor dicho, una telaraña puso final a su camino y como consecuencia... su vida.

Y de pronto... ¡lo vi!

Vi una extraña coincidencia entre la vida y la hermosa y dramática red natural del insecto.

Sí, un denominador común volvió a mi mente, ¡bendita o maldita casualidad! conjugada con una compleja similitud entre la vida y la tela de araña; similares leyes, similares ámbitos, similares resultados similares finales... todo algo ya preestablecido,... sin juicios y con sentencias... al final,... creemos que somos los dueños de nuestro camino, pero ... nada más lejos de la realidad.

Al rato, al salir de mi propio ensimismamiento, me di cuenta que la oscuridad y el frío avanzaba,... me levanté y entré en casa, cuando... ya todo se me había olvidado...

...¡bendito olvido!

Manolo Navarro
fotógrafo

Mi cámara, el encuadre, la fotografía... yo



Un paseo, el atardecer, una mirada, la luz;
un escaparate, el comercio, una bicicleta, soledad.

Un momento, la eternidad, un segundo, nada mas;
mi cámara, el encuadre, la fotografía... yo.

Manolo Navarro
fotógrafo

22 de febrero de 2008

Una bella fantasía



Llegué al asiento que me correspondió … y me acomodé;
comenzamos a marchar,… y yo… me quise liberar.

Cerré los ojos y me dejé arrastrar por unos bellos pensamientos;
imaginé… y miré a través de mi ventanilla, y vi… sí,
vi que paralelamente a nuestra marcha…
… transitaba un hermoso y negro tren,
… no sé cómo….pero volaba como dibujado en el aire,
flotaba y marchaba.

Y sobre él, danzaban deliciosas y negras figuras animadas,
que me miraban, que me invitaban a querer y a soñar…
… y que con gestos descarados, me lanzaban candentes besos de ilusión.

Si mi tren aceleraba, el de ellos a la par;
si mi tren silbaba, el de ellos chiflaba;
si mi tren se paraba, el de ellos estático flotaba:
y si mi tren con otro se cruzaba.. el de ellos era.

Y yo… extasiado en aquella locura… los miraba… y sentía;
percibía una hermosa y cálida sensación de libertad;
y notaba como un soplo de aire fresco, sacudía lo más profundo de mí;
que me arrastraba, me deslizaba a un éxtasis absorbente;
a una felicidad hasta ahora desconocida;
a unos sentimientos obligadamente extrañados;
a un mundo inexistente en la realidad, y puramente real en la existencia.

Y me dormí, como acunado por unos brazos soñados,
como consolado con unas palabras añoradas,
como oyendo unos versos imaginados,
como percibiendo un latido paternal.

Y ya no volví a ver más a aquel imaginario y negro tren,
ni a sus bellos seres alocados.

Desperté… y me sentí bien…. muy bien.

Manolo Navarro
fotógrafo

19 de febrero de 2008

También ella era preciosa



Se paró en el camino junto a mí;
y se dejó retratar;
era preciosa.

Como aquella “Blanquita”, mi oveja,
que, cuando yo era niño, en mi patio vivía;
que se escapó para siempre, un domingo de lluvia;
y que también ella era preciosa.

¿Sería ella y por eso me miraba?

Manolo Navarro
fotógrafo

15 de febrero de 2008

Aquella suave mariposa



En mi jardín, un día de primavera,… del mes de abril,
se posó una preciosa y suave mariposa,… llegó hasta mí.
Cegado por su bello halo de color… mis ojos fruncí,
y con miedo a que volara... no me moví.

Y como si el tiempo en 7 años pasará… es cierto ¡lo comprimí!,
mil cosas hermosas le recité… y en el cielo escribí;
abatiendo sus alas ella asintió… y le hablé... y la vi sonreir,
y viendo como ella también me miraba… la quise abrazar y y no le mentí.

La dejé sólo un momento… sólo un momento…hacia casa corrí,
y volví con mi cámara…porque con luz, la quería esculpir;
y al llegar y buscar no la encontré… ya no estaba... y no lo comprendí,
creo que odiaba mis fotos... y por ello para siempre la perdí.

Vuela divina mariposa alada,
sé feliz... mientras yo,
nunca podré olvidar,
aquellas alas de porcelana.

Manolo Navarro
fotógrafo